San Agustín habla…

En el Evangelio del Domingo XXX del Tiempo Ordinario Jesús nos habla de la curación del ciego Bartimeo.

Aquí os dejamos un vídeo con una Reflexión de San Agustín sobre este Evangelio:

Mc 10, 46-52
En aquel tiempo, al salir Jesús de Jericó con sus discípulos y bastante gente, un mendigo ciego, Bartimeo (el hijo de Timeo), estaba sentado al borde del camino pidiendo limosna. Al oír que era Jesús Nazareno, empezó a gritar: «Hijo de David, Jesús, ten compasión de mí». Muchos lo increpaban para que se callara. Pero él gritaba más: «Hijo de David, ten compasión de mí».
Jesús se detuvo y dijo: «Llamadlo». Llamaron al ciego, diciéndole: «Ánimo, levántate, que te llama».
Soltó el manto, dio un salto y se acercó a Jesús. Jesús le dijo: «,Qué quieres que te haga?». El ciego le contestó: «“Rabbuní”, que recobre la vista».
Jesús le dijo: «Anda, tu fe te ha salvado». Y al momento recobró la vista y lo seguía por el camino.