Reflexión Diaria

Todos los días las Dominicas de Lerma nos invitan a hacer una reflexión y a plantearnos un reto de Amor.

El reto de hoy es…

LA PROCESIÓN VA POR DENTRO
Cada viernes preparo un cartelito indicando qué hermana leerá en Misa la siguiente semana. Para los tiempos “fuertes” (como Navidad, Pascua…) hago carteles iluminados con dibujos de la fiesta en cuestión. Ya tenía preparados los de este año para la Semana Santa… pero el otro día los guardé en una carpeta.
Este año no podré usarlos. No es necesario asignar turnos para las lecturas… porque no tenemos Eucaristía. Bueno, sí, la seguimos on-line… pero ahí no tenemos que leer.
Te admito que fue una sensación extraña. No hay nada que preparar…
Justo en ese momento, el Señor me regaló experimentar esta situación como un peligro y una oportunidad. Un peligro, sí, pues corremos el riesgo de que estos días se nos pasen “sin más”. Y una oportunidad, pues el Señor nos invita a descubrir una Semana Santa diferente.
El coronavirus nos ha robado toda la actividad “exterior”, así pues, esta Semana Santa estamos más llamados que nunca a vivirla “desde el corazón”.
Estos días de confinamiento nos han abierto los ojos a los demás, hemos descubierto mil detalles de generosidad, de solidaridad… Valoramos cosas que antes dábamos por supuestas, como un paseo o un abrazo. Llega el momento de dar un paso más.
“Venid vosotros solos a un lugar apartado…”, nos dice hoy también Jesús. Es el momento de abrir nuestros ojos a Él, de descubrirLe de una forma nueva, de crecer en intimidad.
Muchas veces me pierde la actividad, ¿sabes? Me gusta ver resultados, trabajar por que una cosa salga bien y que mis hermanas disfruten con ella… La actividad puede medirse, pesarse, valorarse… El interior no. Por eso requiere mucha más confianza. Es creer en Él, creer que Él está actuando en tu vida, y creyendo, permanecer. Y Cristo no se deja ganar en generosidad.
Esta Semana Santa el Señor nos invita a peregrinar por terreno desconocido, nos llama a caminar sobre el agua. Y, con Él, no solo no nos hundimos, sino que este tiempo, se convierte en tiempo de gracia y bendición.
Para caminar sobre este mar, debemos mantener los ojos fijos en Él. Y, pase lo que pase, saber que siempre estará muy cerca, para tendernos una mano.
¿Aceptas el reto de pasar la Semana Santa en intimidad con Él?
Hoy el reto del amor es que abras tu corazón para dejarte sorprender por Cristo. En plena Semana Santa, nos acercamos paso a paso al Triduo Pascual. Hoy busca una charla o lectura sobre el Evangelio, algo que te ayude a ir ambientándote. Ora por todos los hermanos que, desde sus hogares, van a participar a través de los medios en las mismas celebraciones que tú… ¡y comienza la peregrinación! Una Semana Santa totalmente diferente nos espera, ya está comenzando, ¡descúbrela como una oportunidad!